Los radicales libres y los antioxidantes

Hospital de especialidades médicas en Cancún

El cuerpo  humano está compuesto por átomos (partículas minúsculas) agrupados en  estructuras llamadas moléculas, las cuales están provistas de electrones  (elementos con carga negativa) alineados en pares. Ahora bien, cuando estas  entidades no tienen pareja se les denomina radicales libres, unidades  inestables que requieren de otro electrón para adquirir estabilidad.

Para  conseguir su cometido, un radical libre recorre al organismo para robar el electrón que le hace falta, acción que ejecuta mediante un ataque a una célula, la que a su vez perderá su estabilidad y se convertirá en otro radical libre; de esta manera, inicia una reacción en cadena que dañará a múltiples moléculas.

Todo esto se da debido a que el organismo realiza un complejo proceso esencial para vivir llamado oxidación, y durante este se generan los populares radicales libres, a fin de matar bacterias y brindar cierta protección al organismo. Una vez que cumplen su objetivo son neutralizados por el organismo, mediante la activación  de procesos químicos (a través de los antioxidantes), los cuales desarman; a los radicales libres para evitar que generen estado de desequilibrio.

Podemos resumir lo anterior en que los radicales libres son elaborados continuamente como un producto del metabolismo normal de cada célula, e inactivados por un conjunto de procesos químicos. Son componentes normales de células y tejidos, existiendo un pool de radicales libres en el organismo, la clave es no permitir  que exceda su numero.

Los antioxidantes actúan para proteger y contribuir al equilibrio en la salud garantizando la vida; participan en la  prevención y en la disminución de los efectos negativos de las enfermedades producidas por los procesos oxidativos (acción de los radicales libres) que se dan dentro del organismo.

Factores como la contaminación, elevada radiación solar, determinados productos químicos de uso doméstico, ciertos medicamentos, tabaco, rayos X y pesticidas incrementan la producción de radicales libres y con ello generan problemas importantes de salud, por ejemplo, cáncer. Y los protectores celulares naturales llamados antioxidantes, disminuyen en su concentración celular con la edad, bajo condiciones de estrés, y nutrición deficiente.

En el proceso del envejecimiento los radicales libres cuando toman el electrón que les hace falta de las células del tejido colágeno de la piel, deriva en pérdida de elasticidad, resequedad y aparición de arrugas.

Actualmente la lista de procesos patológicos en los cuales los radicales libres se cree que están estrechamente relacionados, está día a día en expansión. Ejemplos de algunas enfermedades son: Parkinson, Alzheimer, esclerosis múltiple, ateroesclerosis, cáncer, cataratas, artritis reumatoide, enfermedad inflamatoria intestinal, entre otros.

ANTIOXIDANTES

La  incapacidad de nuestro cuerpo para neutralizar los radicales libres a los que nos exponemos diariamente a través de los antioxidantes que el mismo organismo produce, nos obliga a recurrir a nutrientes (antioxidantes externos que el  organismo consuma a través de su nutrición diaria), con la propiedad de neutralizarlos. Estos nutrientes actúan liberando electrones en nuestra sangre que son captados por los radicales libres convirtiéndose así en moléculas  estables. Los compuestos con esta capacidad reciben el nombre de antioxidantes y recientes estudios han demostrado que pueden ser la protección más eficaz contra el envejecimiento celular y las enfermedades degenerativas

Algunos antioxidantes son: la vitamina C, la vitamina E, el beta aroteno, carotenos, luteína, licopeno,  flavonoides, el selenio

LOS ANTIOXIDANTES Y ALIMENTOS DONDE SE ENCUENTRAN

Allicina: es la sustancia que le da al ajo su aroma y sabor. Científicos israelíes del Weizmann Institute han conseguido eliminar tumores malignos en ratones a partir de esta sustancia que se encuentra en el ajo.

Ácido elágico: con propiedades antioxidantes y hemostáticas. En algunos países se utiliza como suplemento alimentario atribuyéndole propiedades antitumorales, esto se encuentra en: fresas, frambuesa, cerezas, uvas, kiwis, arándanos, bayas

Antocianos: es un grupo de pigmentos flavonoides hidrosolubles que están en solución en las vacuolas de las células vegetales de frutos, como en uva, cerezas, kiwis, ciruelas, flores, tallos y hojas.

Capsicina: además, de un poderoso antioxidante, investigaciones recientes han revelado que podría desnutrir las células cancerígenas antes de que éstas causen ningún tipo de problemas, como los: pimientos, chiles, cayena.

Carotenoides: Los alfa y beta carotenos son precursores de la vitamina A y actúan como nutrientes antioxidantes. Son los únicos carotenoides que se transforman en cantidades apreciables de vitamina A, se encuentran en la: papaya, espinacas, mango, brócoli (color verde intenso y amarillo, naranja.)

Catequinas: El té verde según las últimas investigaciones es clave por su alto contenido en catequinas y polifenoles, que actúan como antioxidantes y activadores del metabolismo, también están en el : cacao, cinc,  cobre , azufre, selenio y manganeso.

Buenos antioxidantes en general, están los gérmenes de trigo, levadura de cerveza, cangrejo, pipas calabaza o girasol, ostras, carne, legumbres, frutos secos, cereales, cacao.

Compuestos sulfurados: compuestos órgano-sulfurados que inhiben la carcinogénesis química inducida provocada por algunas substancias. Están en la cebolla, puerro.

Coenzima: mucho más que un antioxidante, es pieza clave del metabolismo celular. Se encuentra en la carne, vísceras, pescado, sardinas, cacao.

Hesperidina: también con acción diurética y antihipertensiva de la hesperidina. Se obtiene de cítricos como la naranja.

Isotiocianatos: pueden suprimir el crecimiento de tumores mediante el bloqueo de enzimas. Se encuentran en coles, calabaza, mostaza, nabos, berros.

Isoflavonas: se relaciona como aliado contra enfermedades cardiovasculares, osteoporosis y de cánceres dependientes de hormonas como el de mama Soja y derivados, en una menor cantidad se consume el té verde, guisantes, lentejas, garbanzos, cacahuetes.

Licopeno: responsable del característico color rojo de los tomates, casi en exclusiva.

Quercetina: es un potente antioxidante, encontrado en una gran variedad de frutas y vegetales. Entre las que destacan las uvas, cebolla roja, brécol, toronja y manzanas, cerezas, te verde, vino tinto.

Taninos: también muy potentes para limpiar nuestras arterias. Se encuentra en el consumo moderado de vino tinto, uvas y lentejas.

Zeaxantina: para la agudeza visual, se encuentra en el maíz, espinacas, calabaza.

Vitamina C: Junto con la vitamina E, los dos son clásicos con una muy potente capacidad antioxidante. Se encuentra en el kiwi, cítricos, piña, alfalfa germinada, pimientos, espinacas.

Vitamina E: La vitamina E es el clásico antioxidante que protege a las células de agresiones externas del tipo: contaminación, pesticidas, humo del tabaco. Esta vitamina se encuentra en nueces, maíz, aceites vegetales, germen de trigo cereales

Ofelia Arenas  Ortega
Nutricionista y  Dietista

Hospital de especialidades médicas en Cancún

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