Uso racional de medicamentos para la disfunción eréctil

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Cada vez es mayor la participación y necesidad de saber más sobre el uso racional de los medicamentos en cualquiera de sus necesidades, es por ello que en ésta ocasión, hablaremos un poco sobre el Uso Racional de los Medicamentos para la Disfunción Eréctil (Inhibidores de la enzima 5-fosfodiesterasa).

Actualmente, las substancias más utilizadas para dicho diagnóstico son el Sildenafil, Tadalafil, Vardenafil y/o Avanafil, mismos que desde un principio se ha comercializado “específicamente para la disfunción eréctil”. Sin embargo, ya teniendo más conocimiento y conciencia de los medicamentos, nos hemos enterado que no sólo se utilizan para ello, un ejemplo específico es el Sildenafil, de inicio así es como se descubrió sobre un protocolo para el uso de la Hipertensión Arterial Pulmonar, y como “efecto secundario” se observó que en los pacientes masculinos de acuerdo a los estándares y criterios de inclusión del protocolo, se presentaba una erección del pene, por lo tanto, el objetivo de dicho protocolo cambió y “cambio” los criterios objetivos terapéuticos para dicho medicamento.

Todos los medicamentos tienen efectos secundarios que en su ajuste o juicio terapéutico, van en busca de resultados clínicos y benéficos, pero no están exentos de que al paciente se le eviten absolutamente los efectos secundarios, todo depende del criterio y susceptibilidad del paciente y el Buen Uso del medicamento (idoneidad farmacológica).

¿A qué nos lleva esto?, a obtener mayor conciencia del Uso Racional de los Medicamentos, para disminuir los riesgos, condiciones y/o idiosincrasia a lo que todos nosotros estamos expuestos si NO concientizamos el buen uso de los fármacos, sobre todo, haciendo hincapié en las contraindicaciones, interacciones farmacológicas, eventos adversos o secundarios que se puedan presentar durante la terapéutica farmacológica.

Cuando un hombre acude al urólogo, lo más habitual es que se deba a una disfunción eréctil, pues se ha convertido en primer motivo de consulta en este campo.

Principales contraindicaciones de los medicamentos para la Disfunción Eréctil:

  • Hipersensibilidad al Sildenafil, Tadalafil, Vardenafil o Avanafil.
  • Uso concomitante o concurrente de nitratos orgánicos. (nitroglicerina, dinitrato de Isosorbida).
  • Uso concomitante o concurrente con medicamenots antiarritmicos (amiodarona, propafenona, etc.)
  • Pacientes que “comúnmente” presente condiciones clínicas de hipotensión o presión baja.
  • Pacientes que “comúnmente” presente condiciones clínicas de hipertensión arterial no controlada o de difícil control (mayor o igual a 170/100 mmhg).

Advertencias y precauciones ante el Uso de estos medicamentos:

  • Existe un grado potencial cardiaco vinculado con la actividad sexual. Por lo tanto, los médicos tratantes del paciente, deben considerar o descartar el juicio terapéutico para su uso.
  • Usar a juicio terapéutico y con cautela, en caso de que el paciente presente alguna “deformidad anatómica” en pene (angulación, fimosis, fibrosis cavernosa, enfermedad de Peyronie).
  • Uso racional a juicio clínico en pacientes que tengan una enfermedad que predispongan al priapismo (drepanocitemia, mieloma múltiple, leucemia).
  • Considerar a juicio clínico terapéutico en pacientes que han presentado Angina de Pecho Estable y/o Inestable.
  • Considerar a juicio clínico terapéutico en pacientes que presenten arritmias cardiacas (tratamiento antiarrítmicos), insuficiencia cardiaca o enfermedad arterial coronaria.
  • Considerar riesgo-beneficio a juicio clínico terapéutico en pacientes geriátricos o aquellos que presenten alguna enfermedad o disfunción hepática.

Principales Reacciones Adversas.

  • Cardiovasculares: rubor, calor, angina de pecho, hipotensión, hipotensión postural, hipertensión reactiva, síncope.

  • Sistema del sistema nervioso central: cefalea, mareo, vértigo, acúfenos, pirexia, insomnio.

  • Gastrointestinal: dispepsia, gastritis.

  • Nasofaríngea: rinitis, sinusitis.

  • Inmunológica: anafilaxia, prurito generalizado.

  • Genito-Urinario: priapismo, tenesmo vesical,  etc.

Antes de que usted consuma alguno de estos fármacos recuerde los siguientes criterios:

  1. Uso: ¿está seguro de que lo necesita?

  2. Seguridad: ¿es seguro tomar éste medicamento para mí en mis condiciones de salud actual?.

  3. Eficacia: si es necesario, ¿cuál de todos es más eficaz y “tendrá para mí menos riesgos”?, ¿cuál tiene menos efectos secundarios?.

  4. Farmaco-economia: tomando en cuenta lo anterior, ¿el riesgo es competente al beneficio clínico para mí?, ¿me generará más gastos por los riesgos?

Por último, toda vez que usted tenga la necesidad de iniciar un tratamiento como tal, primero debe empezar por el principio, o sea, acuda a una valoración clínica médica, ya sea con el Médico Familiar, Cardiólogo, Urólogo y/o Médico Internista, para que se pueda determinar un diagnóstico preciso y sobre ello, se pueda buscar la mejor terapia que requiera para usted (Idoneidad Farmacológica).

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