La interconsulta oportuna con el nutriólogo clínico: un aliado indispensable en la práctica médica
L.N. Daniela Vázquez Alonzo
Coordinadora de nutrición, Hospital Galenia
En esta ocasión la L.N. Daniela Vázquez Alonzo nos habla de la interconsulta oportuna con el nutriólogo clínico.
La nutrición clínica ha dejado de ser un componente complementario para convertirse en un pilar fundamental del tratamiento integral de los pacientes. Actualmente existe suficiente evidencia científica que demuestra que el estado nutricional influye directamente en la evolución clínica, la respuesta al tratamiento, la incidencia de complicaciones, la duración de la estancia hospitalaria, los costos de atención y la calidad de vida. Sin embargo, la referencia temprana al nutriólogo clínico continúa siendo una práctica subutilizada.
Se estima que entre el 20 y el 50% de los pacientes hospitalizados presentan algún grado de desnutrición o riesgo nutricional, condición que frecuentemente pasa desapercibida y que se asocia con mayor morbimortalidad. La identificación temprana y la intervención nutricional especializada permiten modificar este pronóstico.
En el paciente prequirúrgico, una valoración nutricional previa a la cirugía disminuye el riesgo de infecciones, dehiscencia de heridas, retraso en la cicatrización y complicaciones postoperatorias, especialmente en aquellos con pérdida de peso, obesidad, diabetes o enfermedades crónicas. La optimización nutricional antes de un procedimiento puede traducirse en una recuperación más rápida y una menor estancia hospitalaria.
En oncología, la intervención nutricional temprana ayuda a prevenir y tratar la caquexia, preservar la masa muscular, mejorar la tolerancia a la quimioterapia y radioterapia, reducir interrupciones en los tratamientos y mantener la calidad de vida. La desnutrición en estos pacientes constituye un factor pronóstico independiente de mortalidad.
Los pacientes con enfermedades endocrinológicas, particularmente diabetes mellitus, obesidad, síndrome metabólico, enfermedad renal y trastornos tiroideos, requieren un abordaje nutricional individualizado que complemente el tratamiento farmacológico y favorezca el control metabólico, disminuyendo el riesgo de complicaciones a largo plazo.

En pediatría, la nutrición adecuada es determinante para el crecimiento, el desarrollo cognitivo y la maduración inmunológica. Niños con selectividad alimentaria, trastornos del neurodesarrollo, enfermedades gastrointestinales, alergias alimentarias, obesidad o desnutrición se benefician significativamente de una intervención nutricional especializada.
Por su parte, en ginecología y obstetricia, el acompañamiento nutricional contribuye a un adecuado control del peso, mejora la fertilidad, favorece el manejo del Síndrome Ovárico Metabólico Poliquístico, diabetes gestacional, hipertensión durante el embarazo y promueve un desarrollo fetal óptimo, mientras que en el periodo de lactancia materna el nutriólogo clínico brinda asesoría para cubrir los requerimientos nutricionales de la madre, apoyar el establecimiento y mantenimiento de una lactancia exitosa, prevenir deficiencias nutrimentales y promover una alimentación que favorezca la recuperación posparto y el bienestar tanto materno como del lactante.
La participación del nutriólogo clínico también resulta esencial en pacientes con enfermedades cardiovasculares, respiratorias, gastrointestinales, neurológicas, geriátricas y en aquellos que requieren soporte nutricional enteral o parenteral.
La atención médica moderna demanda un enfoque multidisciplinario. El médico establece el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad; el nutriólogo clínico evalúa el estado nutricional, identifica deficiencias o excesos, calcula requerimientos energéticos y de nutrimentos, diseña intervenciones individualizadas y da seguimiento a la evolución nutricional del paciente.
Referir oportunamente al nutriólogo clínico no representa únicamente un complemento terapéutico, sino una decisión basada en evidencia que mejora los desenlaces clínicos y fortalece la atención centrada en el paciente. La colaboración estrecha entre médicos y nutriólogos constituye una estrategia costo-efectiva que contribuye a ofrecer una medicina de mayor calidad, seguridad y humanismo.

Esperamos que te haya gustado este artículo de: La interconsulta oportuna con el nutriólogo clínico.
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– Hospital Galenia
Referencias bibliográficas
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